En la bahía inglesa de Studland, las cicatrices dejadas por los fondeos tradicionales empezaron a cerrarse cuando las cadenas dejaron de arrastrarse sobre las praderas marinas. Cinco años de seguimiento muestran cómo un cambio técnico puede devolver espacio a un hábitat costero esencial.
En 39 zonas dañadas alrededor de los diez primeros ecofondeos instalados en 2021, la superficie desnuda se redujo una media del 93,6 %, unos 57 m² al año.
Qué ocurrió cuando cesó la abrasión
En una segunda zona, donde los fondeos clásicos permanecieron hasta 2023, las áreas desnudas disminuyeron una media del 65,4 % tras retirarlos. No es una promesa válida para cualquier lugar, pero sí una señal clara: sin daños continuos, Zostera marina puede recuperar terreno.
Una cicatriz menor aún no equivale a recuperación completa
También hay que medir la densidad de brotes, la longitud de las hojas, la continuidad de la pradera y el regreso de la fauna. En Studland, además, ayudaron una zona voluntaria sin fondeo y las campañas de sensibilización.
Las praderas marinas amortiguan el oleaje, estabilizan sedimentos, actúan como vivero y almacenan carbono. Por eso el diseño y el anclaje del ecofondeo deben adaptarse a la especie, el fondo, la profundidad y la presión de uso.
España refuerza la protección frente al fondeo
España alberga extensas praderas de Posidonia oceanica, especialmente en el Mediterráneo y Baleares. El Real Decreto 191/2026 establece un marco común para conservar las fanerógamas marinas, regula el fondeo y promueve sistemas de bajo impacto.
El caso de Studland aporta una regla transferible: restaurar empieza por eliminar la presión que vuelve a abrir la herida. Los campos de boyas ecológicas, la cartografía y la vigilancia pueden evitar nuevos daños mientras la pradera se expande de forma natural.
Fotografiar la recuperación sin molestar
Las imágenes repetidas permiten comparar zonas sanas, bordes fragmentados y círculos desnudos. Deben obtenerse sin fondear sobre la vegetación, sin tocar el fondo y respetando siempre las normas locales.
Qué pueden hacer navegantes y viajeros
Antes de fondear, consultar mapas de hábitats y normativa local. Elegir ecofondeos señalizados; si no existen, buscar arena sin vegetación y evitar que la cadena arrastre por el fondo.
La pradera necesita espacio y tiempo para cerrar sus heridas.
Fuentes
National Trust, First clear evidence eco-moorings restore seagrass, 21 de septiembre de 2026.
Studland Bay Marine Partnership, 2026.
MITECO, fanerógamas marinas, marco actualizado en 2026.
Comisión Europea, Seagrass and blue carbon, 19 de agosto de 2026.